lunes, 16 de diciembre de 2013

ANUAL 1921

"El libro intenta explicar un desastre sobre el que pesa un silencio clínico". El periodista y escritor Manu Leguineche (Arrazua, Vizcaya, 1941) hizo ayer un nuevo alarde del lema que guía a los periodistas de raza -humildad, humildad, humildad-. Fue en la presentación de su último libro Annual 1921, el desastre de España en el Rif (Alfaguara), que presentó ayer en Madrid.Leguineche dejó claro, sin decirlo, que su trabajo, una ingente obra de investigación de 440 páginas, es algo más: la recreación fiel y rigurosa de un país negro que sólo 15 años después del desastre de Annual iba a partirse por la mitad. Leguineche contó que el libro nació hace 30 años, cuando estaba en El Norte de Castilla con Miguel Delibes. Entonces entrevistó a un topo, Eulogio de Vega, un ex alcalde republicano de Rueda, que permaneció otros 30 años escondido en una cueva. "Había sobrevivido a la batalla de Annual y contó casos espeluznantes. Así dejó la historia larvada en mi cerebro".

La historia de Annual, contó el periodista, sucede los días 21 y 22 de junio de 1921, en un valle situado a 125 kilómetros de Melilla. El Ejército colonial español, con el bigotudo general Silvestre a la cabeza y miles de campesinos analfabetos en sus filas -pagando 2.000 pesetas, los ricos se libraban de ir-, sufre en una horas su derrota más humillante.
Leguineche, testigo de incontables guerras en casi 40 años de oficio, escribe en las primeras páginas del libro: "La noticia del desastre de Annual recorrió el país de punta a cabo como un escalofrío. Era la peor guerra en el peor momento en el peor sitio del mundo. Diez, doce, veinte mil soldados españoles mordieron el polvo. Fue el día de gloria para el caudillo del Rif, Abdelkrim, que una vez fue intérprete, maestro, periodista y juez en Melilla".
Aquel ejército, según Leguineche, nació derrotado por los chanchullos de los militares y los políticos de la monarquía de Alfonso XIII -al Rey se atribuye un tele grama al general Silvestre que decía "Olé tus cojones"-. Para colmo, el iluminado y "ciclotímico" Silvestre -capaz de gritar en el fragor de la batalla: "Salid corriendo, niños, que viene el coco"- se enfrentó al que Leguineche llama "el mejor soldado del mundo": Abdelkrim. "La prueba es que según he sabido, el Che Guevara lo admiraba tanto que lo fue a visitar a El Cairo".
Leguineche escribió más de 20 libros antes de ponerse con éste: "He tratado de hacer una novela, pero me temo que no me ha salido, que una vez más he hecho un libro didáctico. Ha valido la pena porque los viejos ex combatientes, por fin, han podido contar una batalla que nadie quiso oír durante 75 años".
Leguineche mezcla las tres vías clásicas de investigación: hemeroteca, historia y entrevistas con los testigos. De la primera, obtiene la impresión de que Annual fue juzgado de forma muy sesgada, entre el despiste y el racismo, por la prensa, "salvo algunos casos, como el de Indalecio Prieto, que fue enviado por un periódico de Bilbao y denunció la corrupción y las tropelías de los militares".
Pero como antídoto contra la máxima de que "Ia primera baja en todas las guerras es la verdad", el premio Ortega y Gasset, grabadora en mano, patea desde Cuenca y Guadalajara hasta el Rif en busca de supervivientes: "Algunos de ellos tienen más de cien años, pero recuerdan con muchísima viveza cosas extraordinarias, los nombres de los sargentos, o todos los horrores de una batalla que dejó la tierra oliendo a cadáver durante muchos días".
.

CARTA BLANCA


Esta novela se abre con la  de Marruecos, a principios de los años veinte, y se cierra con la Guerra , en plena década de los treinta. Sin embargo, más allá de narrarnos con nitidez y profundo realismo los avatares del protagonista, Juan Faura, en ambas contiendas, primero como jovencísimo legionario inexperto y desengañado, luego ya como  maduro escéptico y baqueteado por la , es, sobre , la de una pasión que va más allá del tiempo, del destino y del dolor, de un desamor tan intenso que le llevará a desahogar su amargura en una campaña suicida en la que no espera siquiera sobrevivir. Pero lo hará, y el hombre despojado en que se ha convertido se reencontrará con su pasado y descubrirá que no puede escapar de él, porque las huellas que deja en el alma la verdadera  a otro son las que nos conforman, las que guían nuestro sino, marcado inevitablemente por el desencanto, el conocimiento de los límites de la crueldad humana y el refugio del amor contra todo, frente a todo, como única redención y .

CUATRO GOTAS DE SANGRE

CUATRO GOTAS DE SANGRE


Al contrario de lo que ocurre con la guerra civil y la inmediata posguerra, el Desastre de Annual no tiene mucha referencia documental. Y el corpus literario desarrollado a partir de él no ha gozado de mayor suerte. La prueba es esta primera edición en castellano de uno de los textos más importantes, junto con Imán, de Ramó n J. Sender, sobre la guerra de África, Cuatro gotas de sangre, que tiene como única protagonista a la guerra, es el diario que escribe Josep Maria Prous i Vila de los momentos posteriores a uno de los mayores despropósitos de la historia del ejército español. El autor relata los hechos que suceden sin la necesidad de salvar las vergüenzas de una actuación militar deplorable ni la inutilidad del conflicto que lo ha llevado a él y a sus compañeros a las agrestes tierras del norte de Marruecos

sábado, 14 de diciembre de 2013

ESPAÑOLES EN EL RIF


Tras el Desastre de Annual en julio de 1921, España despliega en El Rif un ejército de más de 40 000 hombres para recuperar todo el territorio del norte de África, perdido con el hundimiento de la Comandancia General de Melilla. Este libro recoge, en fotografías de aquellos días, las vicisitudes de la campaña, dando protagonismo no solo a los generales que estaban al frente de las operaciones, sino también a los anónimos soldados del Ejército regular, a los indígenas de Regulares y la Policía y a los voluntarios del Tercio de Extranjeros. A todos ellos vemos en la euforia de la victoria, en el fragor del combate y en la despreocupación de la vida cotidiana en campaña.




ABD EL-KRIM EL JATABI





Conocido por todos los españoles de los años veinte del pasado siglo, el personaje de Abd-el-Krim fue, con el correr del tiempo, cayendo en el olvido hasta ser hoy prácticamente ignorado por las nuevas generaciones. Y, sin embargo, merece ser recordado, porque los acontecimientos que protagonizó tuvieron hondas repercusiones en España y amplia resonancia en el plano internacional. Esta obra analiza las ideas y la trayectoria política y humana del que pasó de «moro amigo» a convertirse en jefe de la resistencia rifeña contra la ocupación española en Marruecos. No es ésta propiamente una biografía, por lo menos a la vieja usanza, toda vez que la vida de Abdel-Krim forma parte integrante de la historia del Rif del primer cuarto del siglo XX, junto con la de otros muchos personajes que también contribuyeron a forjarla. Por la obra desfi lan toda una galería de personajes desde los más encumbrados a los más humildes, desde notables y ministros a cabileños de a pie y soldados, desde heroicos combatientes a desertores, espías y aventureros. La autora se ha propuesto que esta historia sea coral, aunque Abdel-Krim destaque en ella como principal protagonista. Si es muy cierto que la resistencia rifeña no es sólo Abd-el-Krim, no lo es menos que sin él la resistencia rifeña de los años veinte sería inimaginable. Su lucha por la independencia hace de él un precusor de los movimientos de liberación nacional de los pueblos colonizados después de la Segunda Guerra Mundial.




PATRIMONIO MILITAR DEL RIF


BENTORNAY Y EL ALMA DEL LEGIONARIO.

BENTORNAY (Manuel Rodríguez Carrasco): El alma del legionario. (Editorial Rivadeneyra. Madrid 1922. 64 páginas).


En el año 1922, fecha de publicación de esta novela corta, los sucesos de Annual y la reconquista posterior llenaban la prensa y cubrían una importante porción de la literatura. El tema es tan sugestivo, tan lleno de posibilidades que los autores lo aprovecharon con desigual suerte. Dentro de este ciclo de Annual hay un tipo de relatos donde La Legión, cuerpo de reciente creación y de singular protagonismo en la campaña, enmarca los hechos y los personajes. El alma del legionario, como su título indica, es una de esas novelas legionarias.
El autor compone una historia fácil de hombre despechado, dolido por amores no correspondidos, que opta por olvidar en las filas del Tercio en el Marruecos español. En la zona conoce el verdadero amor al encontrarse a la mora ideal. La novelita es un compendio de todos los tópicos de la literatura colonial, encontramos legionarios valientes, batallas cruentas, heroísmo, moros traidores y el amor interracial que se configura como uno de los mitos principales de la atracción oriental. Se trata de una curiosidad literaria sin excesivos méritos.